Es fácil inventar aparatos para comunicarnos de lejos.
Lo difícil es comunicarse de cerca.
(Carlos G. Vallés, Salió el sembrador…)
JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO.
En este apartado cabe destacar las características propias del desarrollo social, axiológico (o de valores) y afectivo de los adolescentes, que hacen necesaria la participación de éstos en un espacio educativo donde puedan ejercitar y desarrollar sus habilidades personales y sociales.
De ahí que consideremos esencial la puesta en práctica de un Proyecto que ofrezca a los menores en su desarrollo, la oportunidad de “hacer grupo”: un grupo donde puedan relacionarse y expresarse con libertad, de modo que, las actividades, al mismo tiempo que les satisfacen, les resulten beneficiosas para su desarrollo sociopersonal.
En el caso de los menores en alto riesgo de desadaptación social la necesidad está doblemente justificada, pues nos encontramos ante individuos con importantes problemáticas añadidas a su, ya de por sí, compleja adolescencia.
2. OBJETIVOS.
El objetivo general es trabajar la afectividad, englobando todos los elementos conductuales, emocionales, cognitivos y axiológicos, que configuran la relación del adolescente con su entorno, tanto personal como social, con el fin de que adquieran un alto grado de autonomía y responsabilidad.
Los objetivos específicos giran en torno a los elementos citados en el objetivo general.
Así, respecto a conductas y hábitos, podemos señalar objetivos relacionados con la adquisición de las habilidades sociales básicas:
Relacionarse positivamente con su grupo de convivencia (familia).
Relacionarse con otros grupos de iguales.
Relacionarse con los adultos.
Respetar lo propio, lo común y lo ajeno.
Respecto a emociones y actitudes, los objetivos hacen referencia al desarrollo de la sensibilidad social:
Manifestar actitudes de compañerismo.
Desarrollar la capacidad de empatía y apertura a los otros.
Reconocer las necesidades y derechos ajenos.
Ser capaz de expresar sus emociones.
En cuanto a ideas y pensamientos, los objetivos tendrán relación con el conocimiento de los otros y las pautas de relación social:
Utilizar correctamente el lenguaje (comprensión y expresión).
Saber cómo comportarse con los iguales y con personas de diferentes estatus.
Y ya respecto a normas y valores, destacamos el objetivo de relacionarse con los demás sobre la base de la justicia, reciprocidad e igualdad.
3. ACTIVIDADES.
Sesiones donde trataremos:
Conocimiento interpersonal.
Habilidades sociales básicas.
La comunicación.
La asertividad.
Resolución de conflictos.
Autoconocimiento.
Autoestima.
Actividades complementarias: Salidas culturales, convivencias de fin de semana, charlas sobre algún tema que les interese, derivaciones al psicólogo en los casos en que estime necesario.