Por la familia vivimos,
en familia queremos vivir,
familia queremos hacer,
y siempre que lo bueno nos sea familiar.
(Alfonso Francia, Educar en valores con historias de la vida)
1. JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO.
Existen tres tipos de familias con las que nos podemos encontrar: normalizadas, de riesgo y de alto riesgo.
Las familias de alto riesgo son familias que no satisfacen adecuadamente todas las necesidades básicas de sus miembros y que descuidan áreas que son importantes para el adecuado desarrollo físico y psíquico de sus miembros.
Son familias con un grado de desorganización muy acusado, donde no se observan horarios, controles de comidas, ni normas de convivencia adecuados.
La atención que prodigan a sus hijos está en la línea del abandono y la desprotección. Son menores sin referencias ni modelos sociales, ya que no han vivido con sus padres y presentan muchas carencias tanto a nivel afectivo como de pautas de comportamiento adecuadas (suelen ser producto de relaciones traumáticas). Tienden a reproducir en su comportamiento las pautas de conducta vividas, por lo que tienen una gran agresividad en potencia por mediatización del entorno y su comportamiento es violento, demandando de la sociedad lo que no han tenido.
Frecuentemente sufren diversas formas de desarraigo: unas veces porque pertenecen a una minoría racial, otras porque su origen es un medio rural subdesarrollado o procedente de la emigración, por lo que su línea de actuación se basa principalmente en una supervivencia puramente adaptativa a sus propias condiciones de vida. No tienen conciencia de poder introducir modificaciones en la sociedad, ni de sentirse sujetos de deseo.
2. OBJETIVOS.
El objetivo general del Proyecto es establecer una relación de ayuda especializada con las familias que, por sus especiales condiciones, no son capaces de dar el paso que les acerque a las instituciones y, por lo tanto, no entran en los circuitos de apoyo que les son imprescindibles.
Los objetivos específicos serían los siguientes:
Cambiar o lograr una mejora perceptible en la situación familiar, tratando de modificar las relaciones, siendo los principales protagonistas la propia familia.
Enseñar a los padres pautas concretas de intervención educativa con sus hijos.
Aumentar la integración de los padres en su entorno (Asociación, colegio, barrio…) ofreciéndoles campos concretos de actividad.
Prever los casos en que se puede promover con cierta probabilidad de éxito un acogimiento del menor con familia no biológica y llevar esta propuesta a la Comisión de Tutela.
4. ACTIVIDADES.
Entrevista psicosocial.
Familias normalizadas: intervención preventiva.
Familias de riesgo: intervención educativa y asistencial.
Familias de alto riesgo: intervención remedial y servicios alternativos.
Apoyo al estudio.
Tutorías.